Amoníaco
Base débil de referencia y uno de los productos químicos más fabricados del mundo. Imprescindible para fabricar fertilizantes nitrogenados mediante el proceso Haber-Bosch.
Propiedades físicas
Estructura
Descripción detallada
El amoníaco es probablemente la molécula industrial que más cambió la historia humana en el siglo XX. Antes de su síntesis a gran escala, el nitrógeno agrícola provenía del guano peruano, del salitre chileno o de los ciclos de fijación biológica: fuentes concentradas geográficamente e insuficientes para una población en crecimiento. El proceso Haber-Bosch, desarrollado entre 1909 y 1913, permitió convertir el nitrógeno inerte de la atmósfera (N₂) en NH₃ utilizable y abrió la puerta a la producción masiva de fertilizantes. Hoy se estima que aproximadamente la mitad del nitrógeno del cuerpo humano, a través de la cadena alimentaria, procede del amoníaco sintético.
Químicamente, el NH₃ debe sus propiedades al par libre del átomo de nitrógeno, que lo convierte en una base de Brønsted (captura un protón para formar NH₄⁺) y en un nucleófilo en muchas reacciones orgánicas (síntesis de amidas, aminas y urea). La geometría piramidal alrededor del nitrógeno —ángulo HNH de unos 107°— proviene de la repulsión entre este par libre y los tres enlaces N–H. Su elevada solubilidad en agua (482 g/L a 24 °C) se debe a los enlaces de hidrógeno con las moléculas de H₂O, y la disolución acuosa resultante («agua amoniacal») es una base de Lewis de uso corriente en el laboratorio.
En la industria, el NH₃ es también un refrigerante (R-717) muy usado en la refrigeración alimentaria a gran escala gracias a su excelente capacidad térmica y a su potencial de calentamiento global nulo (PCG = 0). Su principal inconveniente es la toxicidad: olor detectable con unas pocas ppm, irritación de ojos y vías respiratorias por encima de ese nivel y letalidad a concentraciones altas en espacios cerrados. Solo el proceso Haber-Bosch consume alrededor del 1–2 % de la energía primaria mundial, lo que lo convierte en un objetivo importante de los esfuerzos actuales de descarbonización (amoníaco verde producido a partir de hidrógeno electrolítico).
Proceso Haber-Bosch (1913): N₂ + 3 H₂ → 2 NH₃ a ~450 °C y 150–300 bar, sobre un catalizador de hierro. Consume aproximadamente el 1–2 % de la energía primaria mundial.
Usos y aplicaciones
- Producción de fertilizantes nitrogenados (urea, nitrato de amonio)
- Refrigerante industrial (R-717)
- Precursor del ácido nítrico
- Productos de limpieza (disolución acuosa)
Seguridad (SGA)
Gas tóxico y corrosivo, muy soluble en agua. Olor penetrante característico, detectable con solo unas pocas ppm.
Elementos constituyentes
Referencias
Procesos relacionados
Procesos industriales en los que interviene este compuesto.
- Síntesis químicaProducto
Proceso Haber-Bosch
Síntesis industrial de amoníaco (NH₃) a partir del nitrógeno atmosférico y del hidrógeno, a alta presión y con un catalizador de hierro. Sin él, solo se podría alimentar a unos 4 000 millones de personas.
- Síntesis químicaCatalizador
Proceso Solvay
Producción de carbonato de sodio (Na₂CO₃, «sosa Solvay») a partir de salmuera (NaCl) y caliza (CaCO₃), con amoníaco como intermedio reciclado. Domina la producción de carbonato de sodio desde 1865.
- Síntesis químicaReactivo
Proceso Ostwald
Oxidación catalítica del amoníaco (procedente del Haber-Bosch) sobre una malla de platino-rodio para producir ácido nítrico. Junto con el Haber-Bosch, es la columna vertebral de la industria de los fertilizantes y los explosivos.
- Síntesis químicaProducto
Proceso Frank-Caro
Primer proceso industrial de fijación del nitrógeno atmosférico (1898). Convierte el carburo de calcio CaC₂ en cianamida cálcica CaCN₂ por reacción directa con N₂. Fue desplazado por el Haber-Bosch a partir de la década de 1920, pero abasteció de nitrógeno agrícola a Alemania durante la Primera Guerra Mundial.