Metales de transición
Los metales de transición (bloques d de los períodos 4 a 7) se caracterizan por el llenado progresivo de la subcapa (n−1)d. Presentan varios estados de oxidación, forman complejos coloreados y suelen ser excelentes catalizadores.
Es la familia más grande de la tabla (~38 elementos según el criterio de la IUPAC) y reúne los metales de mayor importancia histórica e industrial: hierro, cobre, oro, plata, platino, titanio, zinc, níquel, cromo. Su química de coordinación es extraordinariamente rica: iones coloreados en disolución (Cu²⁺ azul, Fe³⁺ amarillo, Cr³⁺ verde, Mn²⁺ rosa pálido), magnetismo (Fe, Co, Ni), superconductividad (Nb, V), catálisis homogénea y heterogénea.
El llenado irregular de las subcapas 3d y 4s explica varias anomalías llamativas (Cr: [Ar] 3d⁵ 4s¹ en lugar de 3d⁴ 4s², Cu: 3d¹⁰ 4s¹), debidas a la estabilidad adicional de las subcapas semillenas y completas.
Suele distinguirse entre los metales de transición «principales» (3d, 4d), fáciles de aprovechar, y los «pesados» (5d, 6d), más raros pero muy apreciados en joyería, relojería y catálisis (Pt, Ir, Au, Os, Re).